Sobre mí

Hola, me llamo Irma María

y #yosoyluz

Estoy aquí para compartir mi luz contigo, para compartir mis experiencias personales, todo lo que he aprendido con ellas y todo lo que me ha servido y ayudado en mi camino de transformación personal.

Éste es un espacio de crecimiento personal para ir poniendo un poco más de luz en mi vida cada día y recordar aquello que mi ser olvidó y poco a poco está empezando a recordar.  Si en este camino, algo de lo que mi corazón comparta con el tuyo, te ayuda o te recuerda que tú, al igual que yo, eres luz, mi corazón dará brincos de alegría al encontrarnos y reconocernos en el camino.

Objetivo: amar lo que hago y disfrutar

Yosoyluz surge, ante todo, del amor por mí misma, un amor todavía en construcción, un amor que estoy aprendiendo a darme y a reconocer en todas las cosas que hago en mi día a día. Yosoyluz surge también de un propósito personal de disfrutar de la vida por el mero placer de disfrutar. Estoy aprendiendo a abrirme al disfrute desde un lugar muy diferente al que lo hacía antes. Yosoyluz está lleno de amor, de pasión y de diversión y es desde ese lugar desde el que deseo compartir todo lo aprendido contigo.

6 experiencias que han marcado
el nacimiento de Yosoyluz

Lo confieso: Me encanta aprender

① A principios del 2017, una amiga me habló de la polarización energética y de Okuni.

 Llamé y concerté una cita para un masaje con Isabel Díaz. Lo que sentí después de ese primer masaje energético es difícil de describir pero, por unos momentos después de muchos años de sufrir tremendos dolores por todo mi cuerpo y de haber probado todo tipo de tratamientos para el dolor, mi cuerpo se calmó y sentí en lo más profundo de mi interior que era posible vivir sin tanto dolor y sufrimiento. Eso marcó un antes y un después en mi vida. El curso básico de polarización energética dio paso a un curso intensivo de una semana y éste, a su vez, al Curso de Técnico en Polarización Energética, en su ´décima promoción, y a un largo número de talleres, encuentros y cursos de profundización. Cuando llegué a Okuni, ya sabía o creía saber algo sobre el trabajo con energía (me había formado en Reiki y había hecho un par de cursos de técnicas bioenergéticas). Sin embargo, Okuni y la polarización energética me enseñaron otra forma de entender y trabajar con la energía y, sobre todo, me enseñan cada día a viajar a mi interior a través de la meditación dinámica y a alinear mi parte humana  con mi parte energética y espiritual.

❷ En octubre de 2018, realicé un programa de 21 días en MasQi The Energy House.

MasQi  es una preciosa masía y domo en pleno parque natural de la Sierra de Mariola que, literalmente, cambió mi vida. Allí aprendí muchas herramientas como la práctica de yoga, otras terapias bioenergéticas, la alimentación macrobiótica y una diversidad de prácticas de meditación que me dieron la fuerza y el impulso para continuar el proceso de autosanación y crecimiento personal que había comenzado años antes. Durante este periodo también me inicié en los mandalas, como técnica de relajación y meditación, y conocí a muchas personas maravillosas que me hicieron crecer y que ahora forman parte importante de mi vida y mi desarrollo personal. Allí también descubrí el poder sanador de los gongs, los Registros Akáshicos y los aceites esenciales.

③ Un mes más tarde, en noviembre de 2018, fui a mi primera sesión de gong terapéutico

y mi marido y yo comenzamos a practicar yoga restaurativo con sonoterapia con Esther Saranjeet, la creadora de gongsounds.com. El sonido de los gongs me cautivó desde el primer momento en que lo escuché y, desde entonces, mi marido y yo hemos asistido ya a muchos baños y pujas de gong, que han sido todo un regalo de vida. En abril de 2019 me formé como Terapeuta de Sonido en La Cúpula, sede de Harmonic Sounds-Sonidos que Sanan y aprendí a usar mi voz, instrumentos y herramientas vibratorias como diapasones terapéuticos, cuencos tibetanos, tambores chamánicos; así como cromoterapia y otras técnicas energéticas y de protección y limpieza de espacios. Permitir que el poder terapéutico del sonido haya sido y siga siendo parte de mi medicina ha sido una experiencia totalmente transformadora para mí y siento que, poco a poco, me está devolviendo a un estado armonioso y, por tanto, a un estado de bienestar y salud.

❹ También en noviembre de 2018, hice la formación inicial de Registros Akáshicos

Registros Akáshicos para la sanación del alma (niveles I y II) y en julio de 2019 completé la Automaestría (nivel III) con Akasha, en la Escuela de Sabiduría Ancestral. La formación en Registros Akáshicos –ese espacio sagrado donde se archiva toda la información de cada una de las almas – me ayudó a realizar una profunda transformación en mí y a restablecer la comunicación con mi alma y toda mi sabiduría interior. Desde entonces he incorporado la lectura de registros akáshicos en mi aprendizaje diario y sigo ampliando mi formación con talleres de profundización, como el que acabo de realizar en mayo de 2020.

⑤ En febrero de 2019, mi marido y yo nos sumamos al reto ‘7 días para recuperar El Power’

Este reto gratuito de 7 días de duración por whatsapp con Almudena Martín me ayudó a conectar con mis fugas de energía y a emprender un fascinante y divertido viaje de autoconocimiento y autodescubrimiento a través de su programa anual Todo Encaja. Todo Encaja ha sido un gran regalo de luz y amor, un regalo divino que ha abierto mi vida a infinitas y cuánticas posibilidades y que funde a la perfección lo humano y lo divino con valentía y poder.

❻ Por último, el año 2020 ha traído nuevos y maravillosos regalos a mi vida

En abril comencé el programa Peregrinas, de Mónica Álvarez, una formación de 6 meses de duración que me está ayudando mucho a reconectarme con mi niña interior y su pasión por el juego, la creatividad, la diversión y las ganas de aprender y descubrir el mundo. Gracias a ello, he dejado de decirme a mí misma que “yo no sé pintar, yo no soy buena dibujando y pintando” y me he atrevido a abrirme a mi creatividad y a explorar esa parte de mí que permanecía dormida (prueba de esto son algunos de los mandalas y todas las piedras decoradas por mí que incluyo en esta web). Los meses de junio y julio han sido meses intensos de reconciliación con mi feminidad y mis dones, primero en forma de cumbre online (seguí la maravillosa Cumbre Virtual Tu Mujer Salvaje, organizada por Sonia Herrero y Ana Gutiérrez) y más tarde en forma de formación como ‘Mujer Medicina para facilitadoras’ de Sophia Style y Gemma Polo, que me han ayudado a reconocer, amar y nutrir a la Mujer Salvaje y a la Mujer Medicina que habitan en mi interior. También han sido meses intensos para terminar de mover en mi interior muchas piezas que aún andaban desordenadas (¡je, je!) y que el increíble y maravilloso talento de Isabel Gallego, a través de PolarizArte, ha sabido terminar de ordenar. En estos momentos Isabel está a punto de finalizar una pintura (la segunda para mí) fruto de una de mis meditaciones, en la que une la polarización energética y la pintura y que en breve incluiré en mi eBook «Mi despertar». Este mes de julio cumplo 50 años y he querido honrar y celebrar esta fecha lanzando, el día de mi cumpleaños, una primera versión de Yosoyluz.es. Este proyecto surge de todas mis experiencias y aprendizajes hasta estos momentos. Todos ellos han plantado y abonado la semilla para el nacimiento de Yosoyluz.

¿Quieres saber más de mí?

Soy filóloga y tengo un Máster en Logopedia: Rehabilitación de los Trastornos del Lenguaje y del Habla y un Doctorado en Salud Pública.

Fui profesora en la Facultad de Educación de la Universidad de Alicante durante 16 años, y miembro del Grupo en Investigación en Salud Pública, miembro del Grupo de Investigación Lingüística Aplicada a las Lenguas de Signos, miembro del Observatorio de Políticas Públicas y Salud (OPPS) y miembro del Centro Colaborador de la Organización Mundial de la Salud sobre Inclusión Social y Salud del Instituto Universitario de Desarrollo Social y Paz de la Universidad de Alicante también durante parte de este periodo.

Durante él, publiqué 13 artículos en revistas científicas, 20 capítulos de libros, 5 libros y otras 6 publicaciones de carácter divulgativo, participé en 15 proyectos de investigación, impartí más de 50 conferencias en España y en el extranjero e impartí más de 20 cursos y talleres; y me especialicé en temas como la educación bilingüe del alumnado sordo; la educación inclusiva y las escuelas promotoras de salud en los ámbitos nacional e internacional; la discapacidad, las políticas públicas y los derechos humanos, la lingüística de las lenguas de signos; y la terapia del lenguaje y el habla. 

En 2011 recibí el Premio Extraordinario de Doctorado y en 2012 el Premio Extraordinario de Investigación de la Fundación CNSE para la Supresión de las Barreras de Comunicación por mi trabajo Invirtiendo en salud: bases para un estudio benchmarking de la educación de los/as niños/as sordos/as en España.

Las lenguas de signos y las comunidades sordas fueron muy importantes en mi vida profesional en la universidad y en mi vida personal durante años y siempre ocuparán un lugar muy especial en mi corazón. Conocí a personas maravillosas y aprendí mucho de derechos sociales y humanos, de comunicación humana y, sobre todo, aprendí mucho de mí misma y de cómo entendía, veía y vivía en el mundo que me rodeaba.

Mi despertar: primeros pasos

Mis problemas de salud, agravados en el 2012, me impidieron poder seguir en la enseñanza e investigación universitarias.

De repente, la vida me paró en seco y me obligó a replantearme todo mi mundo. Iba de médico en médico, de especialista en especialista y de ingreso hospitalario en ingreso hospitalario, sin entender qué me estaba sucediendo ni encontrar alivio a mis tremendos dolores físicos.

En esos momentos de mi vida, no entendía qué me quería decir la vida. Me negué a aceptar lo que me estaba pasando, sentí ira y rabia, dolor y culpa y enorme tristeza. No entendía por qué me estaba ocurriendo todo esto a mí. Yo, que sentía verdadera pasión por mi trabajo y que me había volcado completamente en él. Me parecía tremendamente injusto lo que me había ocurrido y todos estos pensamientos y emociones me impidieron, durante años, poder avanzar. 

En estos años de pelea constante con mi cuerpo y mi enfermedad, me dijeron en varias ocasiones que la enfermedad era mi amiga y estaba ahí para ayudarme. Confieso que, cada vez que oía esto, algo en mi interior se revolvía y siempre pensaba para mis adentros “Eso lo dices porque a ti no te duele nada y no tienes ni puñetera idea del infierno por el que estoy pasando”.

No podía entender cómo la enfermedad podía ser un amigo fiel hasta que, años más tarde, leí en un libro lo que aparece a continuación: “Progresivamente los órganos de la asimilación van a estar desbordados. Las adaptaciones no serán suficientes y se instalará la enfermedad. El amigo (la enfermedad) está allí para decirnos «tu funcionamiento hasta ahora no es correcto. Tienes la opción de despertarte y empezar a hacer cosas para cambiar. También tienes la posibilidad de no modificar nada y, en este caso, estaré siempre allí para decírtelo, como haría cualquier buen amigo»… y, por fin, lo entendí. Mi amiga, la enfermedad, vino muchas veces a decirme con buenas palabras que podía elegir despertarme y cambiar cosas en mi vida, que claramente no estaban funcionando, pero no lo supe ver ni, desde luego, quise escuchar en esos momentos de mi vida.

Con una formación y pensamiento científicos tan arraigados en mí, que me empujaban a creer únicamente en lo que podía observar con mis propios ojos y medir con métodos científicos, tardé mucho tiempo en poder abrir una puerta a lo nuevo y desconocido, al mundo de lo sutil e invisible y aún más tiempo a reconciliarme con mi pasado (de esta reconciliación surgió una de mis entradas en la sección Yo hoy me permito (Yo hoy me permito honrar mi pasado).

Ahora que he empezado a escuchar a mi mejor amiga, la enfermedad, y me he abierto a adentrarme en mi interior para conocerme, aceptarme, amarme y respetarme más, estoy haciendo las paces con ella. Por fin estoy pudiendo atravesar el largo proceso de duelo en el que he estado inmersa durante años y estoy pudiendo aceptar que yo soy mucho más de lo que me habían contado y de lo que puedo ver con mis ojos físicos. Ahora entiendo que Yo Soy Luz y esa luz que yo soy me regala cada día una profunda paz interior que nunca antes había podido llegar a sentir en mi vida. 

Yo hoy por fin HE DESPERTADO.

Yosoyluz. Ésta es mi luz. Veo la tuya y la honro.

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